Amargo retorno: Los pormenores que dejó la vuelta al Estadio Nacional

Amargo retorno: Los pormenores que dejó la vuelta al Estadio Nacional

La dura derrota en el Clásico Universitario masculino ensució el esperado retorno a Ñuñoa.

Lo que pretendía ser una tarde de júbilo y alegría, terminó siendo un triste espectáculo y una decepción más del lamentable momento que vive la Universidad de Chile.

En su vuelta al Estadio Nacional, la U vivió una doble jornada de Clásico Universitario, tal como en 2019. Por una parte, las Leonas cumplieron su labor y vencieron por 4-0 a Universidad Católica. Sin embargo, en el masculino sería todo lo contrario. El cuadro de Diego López cayó sin apelación por 3-0 ante casi 24 mil personas.

Con la avenida Grecia teñida de azul, los hinchas comenzaron a aglomerarse de temprano en la popular arteria capitalina a la espera de la apertura de las puertas.

Según información del club, los ingresos del coloso se abrirían a las 11:15 horas. Pese al anuncio, las dirigidas por Carlos Véliz saltaron a la cancha con las graderías vacías. No fue hasta el minuto 15 del partido entre Leonas y Cruzadas cuando finalmente se volvieron a abrir las puertas del Nacional, tras más de dos años cerradas al público.

Foto: René Sáez – Emisora Bullanguera

Con la hinchada desplegando sus lienzos y preparando la recibida al primer equipo, la fanaticada seguía disfrutando del buen fútbol propuesto por las Leonas. Así, la U venció a la UC por 4-0 y las casi 15 mil almas azules coreaban al unísono “Y vamos las Leonas“.

Alrededor de las 14:00 horas, Ñuñoa volvía a latir con el Romántico Viajero y el estadio ya figuraba con 20 mil personas en sus tribunas. La nostalgia estaba a flor de piel y todo explotó cuando el plantel saltó a la cancha a realizar su trabajo precompetitivo.

En la otra vereda, el lateral Mauricio Isla no tuvo una grata bienvenida por el hincha de la U. Quien habló varias veces de su amor por los colores del “Bulla”, terminó por firmar en la precordillera y la hinchada laica le hizo saber su molestia con cantos que no tardaron en llegar.

Foto: René Sáez – Emisora Bullanguera

A las 14:45 horas, estaba todo listo y dispuesto para volver a recibir al equipo azul, con el himno del Romántico Viajero cantado a todo pulmón. Bengalas, fuegos de artificio y cientos de banderas azules y rojas flameaban al cantar del “Sale León” que retumbaba otra vez en el viejo y querido Estadio Nacional.

Luego del devastador 3-0 en contra, una parte de la hinchada entró al campo de juego a encarar a los dirigidos por López. En tanto, el resto del estadio le dedicó cánticos a la dirigencia azul, autoridades que ya se habían retirado del recinto a esa altura del partido.

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