El defensor de los azules se refirió a la salida de su hijo de los azules, donde nadie esperaba la salida del técnico argentino.
Uno de los importantes invitados que tuvo la despedida de Pepe Rojas fue Marcos González, quien fue parte del equipo campeón de la Copa Sudamericana 2011 con Universidad de Chile.
El defensor aseguró que fue un orgullo estar en la fiesta, aunque se detuvo un momento para contar una situación especial que se dio con la salida de Gustavo Álvarez.

Todo tiene que ver con el futuro de su hijo, Mateo González, quien salió a préstamo desde la U a Deportes Concepción, en algo que se desencadenó tras la salida del argentino.
“Álvarez lo tenía en el plantel, pero su salida también gatilló la salida de varios jugadores, cómo la de Mateo mi hijo, que buscaba minutos y también sabiendo que sin Álvarez se le iba hacer más complicado“, explicó.
En ese sentido, asegura que el termino del proceso del argentino fue un verdadero golpe para muchos jugadores, pero que hay confianza que van a retomar el camino.
“Nadie esperaba la salida de Álvarez, de acuerdo a su rendimiento y cómo posicionó a la U, estábamos tranquilos, Mateo estaba bien considerado, pero, como a otros jugadores, le tocó salir y espero sea un buen año”, finalizó.
![]()


